jueves, 9 de mayo de 2013
La Inocencia
Hablaremos de la inocencia
No hablar en doble sentido.
No hablar bromeando en temas importantes.
Creer ciegamente en la gente y en todo lo que nos dice independientemente de quien sea esa persona.
Estar convencidos de que todos nos aman cundo nos brindarnos plenamente y abiertamente a todo ser humano que nos brinde su atención.
Caminar por las calles solos y a cualquier hora sabiendo que dios nos protege y nada nos va a pasar.
No existe la envidia, ni los celos, ni la conducta posesiva ni el orgullo intelectual.
Luego de leer este párrafo pensaran que el que lo escribió esta sonado… o al menos… desfasado de la realidad…!!!!!!!!
Sin embargo resulta que…
En algunas comunidades resultaría más o menos aceptable, pero en ninguna…, esto resultaría literalmente aceptado.
Por otro lado…
En algunas épocas de la humanidad la gente viviría en similar situación pero nunca vivían exactamente así.
Pero…digo… no es así como se manejan los niños.
No dijo Jesús el Cristo… sean como niños, emulando su inocencia.
El estado de inocencia es un estado elevado de conciencia.
Defender la postura de inocencia es ventaja de “vivir mejor” aunque aparentemente creamos estar desguarnecidos.
Los hermanos que nos guían persisten en un estado de inocencia.
Perder la inocencia es perder evolución es involucionar.
Los primeros humanos generaciones adánicas, perdieron la inocencia y dejaron de ser semidioses, para ser solo humanos; cuando descubrieron estar desnudos, se escondían por vergüenza, se culpaban los unos con los otros, de los hechos que acontecieron, en relación con la fatídica manzana.
La inocencia de Arjuna viéndose en la desagradable situación de la necesidad de asesinar en batalla a sus propios familiares.
El maestro Moria cuando en vida siendo rey, se despojo de todas sus riquezas, para construir a su difunta esposa una construcción que hoy es considerada una de las mas grandes maravillas del mundo, el “TAJ MAJAL” y así morir en un calabozo despojado de todo bien material. Todo por amor. Por la más maravillosa inocencia de estar enamorado.
Ya que no hay mayor inocente que aquel que entrega todo por estar enamorado.
También EL BUDA, que siendo príncipe se despojo de todo, terminando su vida en la más absoluta carencia.
Los indígenas naturales eran engañados en su inocencia por los espejitos coloridos de los españoles, que pretendían su oro.
El error fue considerar la interpretación errónea de las palabras de Cristo Jesús, cuando dijo: “Sed dóciles como cordero, pero astutos como la serpiente”.
No refería este concepto a la astucia de la inteligencia concreta, la razón o el pensamiento; sino, muy al contrario, la “astucia del que todo lo sabe”, como ocurre con tu Ser Interno, capaz de intuir la forma correcta, el atajo certero, la palabra justa, el enfoque perfecto, ante una situación problema. Esa es la ASTUCIA que entendemos tal como fue expresada.
La serpiente tampoco debe ser considerada como el innombrable, ¿se imaginan a Cristo ponderando a este personaje? No cuaja.
Hay algo que no corresponde, en esta interpretación.
Las Razas Raíz de la Primera a la Quinta Raza, fueron perdiendo la inocencia que solo los dioses tienen. Desde la raza boreal e hiperbórea, descriptos como dioses o semidioses hasta la raza aria paranoica, mal pensada, guerrera y calculadora; carente de toda inocencia.
Las nuevas razas de luz serian las que con su inocencia comenzaran a emprender el gran retorno de lo denso, a lo sutil e intangiblemente etéreo.
Ser inocente es quien se entrega a la magia. Sin cuestionamientos, sin idas razonadas o preconcebidas, sin pensar demasiado en si esta bien, mal conveniente, acertado o ridículo; en relación a alguna idea, creencia o actitud.
Solo entregarse a la magia.
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