domingo, 9 de marzo de 2014

El nahual

El nahual La interacción del hombre con la naturaleza fue ancestralmente la forma de relacionarnos con nuestra parte refleja, en un espejo que fue evolucionando a la par con la humanidad. Todas las razas entendieron al reino animal y sus actitudes, como ejemplos de vida. Regidos por una monada viviente para cada forma de raza, o también llamado “Dios regente”; el reino animal fue recibiendo las experiencias de cada espécimen, de cada ejemplar; que, impregnando en cada cielo, en cada monada; permitió forjar el “instinto” tan vital, otorgándoles así protección, sustento, abrigo, confianza (o desconfianza, según sea el caso), mimetismo, sentidos especiales; aun desconocidos por el humano, instinto de reproducción y de auto conservación. Muchas culturas aborígenes entendieron que el animal vivía en ellos. Tomándolos como algo sagrado…, “la manifestación de Dios vivo”. “… En las mitologías mesoamericanas, un nahual o nagual o incluso nawal (en náhuatl, "lo oculto", "lo escondido", "lo interior" ) es un elemento del individuo que se considera un vínculo con lo sagrado, y que por ello es sagrado él mismo. El concepto se expresa en diferentes lenguas, y significa algo similar a "interior" o "espíritu". Más comúnmente, entre los grupos indígenas se denomina nahualismo a la práctica o capacidad de algunas personas para transformarse en animales, elementos de la naturaleza o realizar actos de brujería. En maya, el concepto se expresa bajo la palabra chulel, que se entiende precisamente como "espíritu"; la palabra deriva de la raíz chul, que significa "divino". De acuerdo con algunas tradiciones, se dice que cada persona, al momento de nacer, tiene ya el espíritu de un animal, que se encarga de protegerlo y guiarlo. Estos espíritus usualmente se manifiestan sólo como una imagen que aconseja en sueños o con cierta afinidad al animal que tomó a la persona como su protegida. Una mujer cuyo nahual fuese un jilguero tendrá una voz privilegiada para el canto, pero no todos tienen un contacto tan leve: se cree que los brujos y chamanes del centro de Mesoamérica pueden crear un vínculo muy cercano con sus nahuales, lo que les da una serie de ventajas que ellos saben aprovechar, la visión del gavilán, el olfato del lobo o el oído del ocelote pasan a ser herramientas de estos videntes e incluso se afirma que algunos, más preparados, pueden adquirir incluso la forma de sus nahuales (teriantropía) y utilizar esta habilidad de diversas formas, no todas ellas bienintencionadas, según la tradición popular”... Extraído de wikipedía. En el chamanismo se habla también del denominado “animal de poder” que no es el que quisiéramos elegir, sino el que aparece durante una profunda meditación que aparece sorpresivamente y nos invade la conciencia. Se creía que en la edad media los grandes dragones temibles, por su poder de destrucción, eran hechiceros de gran poder que tomaban esa forma para someter a la población y manejarlos a su manera. En el antiguo Egipto advertido en los jeroglíficos los animales como semidioses interactuaban con los humanos. Incluso Horus el halcón, era el hijo de Isis y Osiris. Anubis el chajal que representaba el inframundo, Thot el dios con cabeza de ibis representante de la sabiduría que tenía poder sobre todos los dioses. La mitología griega no quedo fuera de su relación con el mundo animal cuando describe al Minotauro hombre corpulento con cabeza de toro, que devoraba niños que le entregaban como ofrenda. No tenían una relación muy amable con los animales. El reino animal presente en todos los grupos humanos de todos los tiempos. Por FabianVikingo para Voces de Nuevo Mundo 27de feb. 2014

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