martes, 16 de octubre de 2012

TRANSGENICOS, ¿Ciencia sin Dios?

TRANSGENICOS: Hablar de alimentos transgénicos es hablar de una modalidad moderna de alimentación, que como todo lo nuevo, reviste un halo de dudas, y mas cuando no conocemos con profundidad el tema, ya sea porque no nos informamos por voluntad propia o no nos informan, al mantener oculta la información por criterios secretos en relación a propiedades intelectuales de productos de laboratorio con tanta rentabilidad como lo es la transgenicidad de alimentos como la soja u otros…!!!!! Es decir este secreto se relaciona tanto al método… como a los perjuicios que pudieran ocasionar los transgénicos. Sabemos que los transgénicos permiten posibilidades que los no transgénicos, carecen. Son resistentes a la sequía, mayor productividad en relación a superficie sembrada, mayor resistencia cambios climáticos extremos…, Una empresa, al menos aquí en la argentina, y entiendo también en buena parte del mundo; es la responsable de la elaboración, distribución y comercialización de la soja transgénica. La empresa se llama MONSANTO la que, celosa de su producto, no tiene ningún reparo en demandar a todo aquel que siembre soja transgénica y no pague los derechos a la mencionada multinacional, creando verdaderos regimientos de abogados que intervienen celosamente al detectar cualquier intento del usufructuo del cultivo de este cereal, y que no haya pasado por las manos de la mencionada multinacional en relación a los pagos de derechos. Este tema me invita a reflexionar de que si bien los transgénicos, o los refinados, arroz, harinas sal, azúcar; los lácteos, la miel adulterada con jarabe de maíz; las carnes con interrupción de la cadena de frío, los huevos de gallinas inyectadas de hormonas. Todas estas no te matan de un día para el otro; por eso son permitidos por los institutos bromatológicos municipales, pero sepan que SI detrimentan la salud progresivamente en lo que se traduce en una reducción de la calidad de vida y la longevidad de los seres humanos. Decía un filosofo oriental “Masaharu Taniguchi” de “Seicho Noie” mantén armonía con todas las cosas del cielo y de la tierra y así las cosas del cielo y la tierra estarán en armonía contigo. Aquí viene el concepto del “espesismo cero” etc etc. Es decir. Mensaje para los institutos bromatológicos… prohíban también los alimentos refinados, o inyectados con hormonas o transgenicidad de los alimentos. Pero… no siempre la manipulación genética es mala… depende de la intención… Les digo esto porque existe una ciencia, que es realmente maravillosa. Es la “Ingeniería Genética”, que aunque entiendo puede estar relacionada con el tema anterior, no se puede discutir los beneficios que posee, sobretodo en la medicina. A partir de ingeniería genética, disciplina que no debe tener más de 30 años; es posible sintetizar hormonas humanas, monodrogas y otros productos que revolucionaron la medicina de estos tiempos. Para sintetizar estas proteínas, de alta densidad como son las hormonas, se obtiene un segmento de ADN el cual se siembra dentro de una bacteria que es la Esquierisquia Colli, ya muy conocida por la ciencia; que posee naturalmente un ADN de cadena única de forma circular, que se transpone o intercambia un segmento original, por el segmento que deseamos replicar, utilizando una sustancia enzimática llamada Papaina (esta en la Papaya). Este ADN transcribe la proteína que necesitamos, en nuestro caso, la hormona; y así podemos fabricar hormonas de lo que se nos ocurra, o bien enzimas clave en procesos bioquímicos de nuestro organismo. Así se pueden sintetizar… insulina humana, hormonas sexuales, somatotropina humana, noradrenalina humana. Enzimas faltantes que ocasionan trastornos graves de origen genético o autoinmune. Mas moderno y en etapa experimental tenemos el manipuleo genético con Células Madre de cordón umbilical, para generar tejidos claves para la recuperación, coronaria, por ejemplo; evitando una cirugía de “Bypass Coronario a Cielo Abierto”, con los traumas que todo esto representa.

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