EL DESAPEGO.
Nacemos, Crecemos y vivimos pensando en disponer de todo lo que nos rodea,
Esto no seria un problema si lo pensamos desde un criterio relacionado con el compartir; el problema es cuando nos apropiamos de todo, es decir no solo de las cosas sino de los animales, nuestra casa y hasta de nuestros afectos. No decimos acaso… mi padre mi hermano o mi hijo. Hacemos hincapié en el criterio de pertenencia, de propiedad privada, sin darnos cuenta de que violamos sus derechos a la individualidad y al libre derecho de elegir y hasta el “dejar equivocar”, si es necesario. No podemos vivirles la vida, ni a nuestros hijos, ni a nuestros padres, ni a nuestros amigos. Son seres LIBRES con derecho a equivocarse para aprender… en esta, la que alguna vez hemos llamado “la gran escuela de la vida”
A veces continuo escuchando a mi padre, aunque ya hace 20 años que no esta con nosotros, decir… vos hace lo que yo os digo… así jamás te vas a equivocar! ¿No pensó acaso, que el equivocarse, formaba parte del aprendizaje?
Lloramos al perder un animal muy querido, sin percatarnos de que en lo posible necesite otras experiencias, otros rumbos, para evolucionar.
El desapego implica, confianza, capacidad de amar, proteger sin coartar, ayudar sin ahogar. Si… al proteger, NO… AL SOBREPROTEGER.
Cuando dábamos clases en la facu de una enfermedad llamada Asma Bronquial o espasmo bronquial… como tópica conceptual dentro de del aspecto técnico, en la descripción de esta enfermedad… decíamos que la imagen del niño asmático se representaba con una madre abrazando fuertemente los pulmones de su hijo. ¡Madre déjame respirar por favor!
Jamás olvidar que…
Si amamos mucho a alguien, dejémoslo libre, que de seguro volverá.
Fabián Vikingo para “Voces del Nuevo Mundo” Radio Mantrafm. 28 de feb 2012
No hay comentarios:
Publicar un comentario